viernes, 16 de septiembre de 2011

Después



Se sentó en la orilla de la cama. No se movió, no escuchó, no dijo nada. Solo se quedó ahí... Inmóvil...

Sentía un hueco en el pecho, sentía que se había equivocado, que había arruinado las cosas por ser tan impaciente...

Se quedó quieta, verificando que no hubiera nada roto dentro de ella, que solo hubiera un hueco. Porque el hueco se podía volver a llenar, pero si algo estuviera roto... Eso ya era mas difícil de arreglar...

Ladeó la cabeza, observó la nada... Se puso una mano en el pecho... Nada estaba roto...

En su rostro se dibujo un gesto que no era una sonrisa, pero en esas circunstancias, era lo mas parecido a una...

Pesadamente se puso de pie y se dirigió al armario. Se vistió, y con la mirada fija en el suelo, salió al mundo a fingir que nada pasaba, que todo estaba en orden... Que su corazón seguía igual...

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